En el sur de Armenia, no muy lejos de Sisian, se esconde en un rincón acogedor de Syunik la cascada de Shaki – una maravilla natural cuya belleza cautiva desde la primera mirada. Entre acantilados rocosos y laderas verdes, bajo la sombra de árboles centenarios, el agua se precipita en corrientes plateadas, llenando el aire con un murmullo suave y una frescura envolvente. Aquí, cada día suena la misma melodía – la música del agua cayendo lentamente desde lo alto, como si guardara en su memoria las antiguas canciones de estas montañas. La leyenda habla de una hermosa joven llamada Shaki que, huyendo de sus perseguidores, se lanzó desde el acantilado a las aguas turbulentas, que la abrazaron y conservaron su nombre para siempre.
l panorama de montañas majestuosas que enmarca la cascada parece un cuadro vivo pintado por la propia naturaleza. En verano, los rayos del sol, refractados entre la niebla, dibujan un arcoíris; en invierno, la cascada se convierte en un palacio de hielo cristalino. Este es un lugar hecho para el silencio y la contemplación – donde el tiempo se desvanece y solo queda la voz del agua. Shaki no es solo un atractivo turístico, sino una leyenda viva donde la naturaleza y la historia se unen en un mismo caudal.
Billete de entrada:
|
Gratis
|
|
|
|