Entre las suaves colinas verdes de Tavush, donde solo el murmullo del viento y el canto de los pájaros rompen el silencio, se alza el monasterio de Goshavank, un lugar donde la fuerza espiritual y la grandeza cultural de la Armenia medieval se entrelazan. Su fundación está íntimamente ligada a Mkhitar Gosh, célebre estadista, erudito y autor del primer código legal armenio, así como de fábulas y parábolas cuya sabiduría sigue viva.
El complejo alberga varias iglesias, siendo la principal la iglesia de San Gregorio el Iluminador, junto con una biblioteca y diversos edificios auxiliares. A la entrada, un maestro del tallado en piedra dejó su huella inmortal: el khachkar de 1291, obra de Poghos, considerado uno de los más bellos del país. Sus intrincados diseños y rica simbología parecen encerrar, esculpidas en la piedra, las oraciones y esperanzas de su creador.
Junto a la biblioteca existió antaño una escuela, hoy en ruinas, donde se producían y copiaban valiosos manuscritos. En su apogeo, Goshavank fue más que un monasterio: fue un faro del saber donde la fe y el conocimiento trabajaban juntos.
Hoy, sus muros imponentes conservan la atmósfera en la que durante siglos florecieron el pensamiento, el arte y la espiritualidad armenios.
Billete de entrada:
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Gratis
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