En la parte sudeste de la antigua Catedral de Etchmiadzin se guarda uno de los lugares más sagrados de la espiritualidad armenia – el museo "Tesoros de Etchmiadzin". No es solo una colección de reliquias, sino un templo de la memoria, donde la fe milenaria y las leyendas adquieren forma visible.
Aquí se conservan reliquias veneradas por generaciones. Entre ellas, el Santo Geghard – la lanza legendaria que atravesó el costado de Cristo en el Gólgota – guardada en un delicado relicario de plata. Junto a ella, un fragmento del Arca de Noé, colocado en un relicario elaborado en 1698. Estas reliquias son símbolos no solo de fe, sino también de la búsqueda eterna de la verdad que ha inspirado al pueblo armenio durante siglos.
Según la tradición, la reliquia con el fragmento del Arca fue entregada a san Jacobo de Nisibis en el siglo IV. Deseando ascender al monte Ararat para hallar el Arca misma, emprendió su camino. Pero al subir, cayó en un sueño divino, y un ángel del Señor colocó el relicario junto a su cabeza, ordenándole en sueños: "Despierta, toma esta reliquia y desciende, porque el Arca estará contigo". Así la leyenda del Arca de Noé encontró su continuidad en tierra armenia.
Pero las riquezas del museo no se limitan a estas reliquias. Bajo el Santo Altar se hallaron restos del altar más antiguo, datado en los años 301–303, la época en que san Gregorio el Iluminador sentaba las bases de la primera iglesia cristiana de Armenia.
Hoy el museo "Tesoros de Etchmiadzin" no es solo una exposición, sino una crónica viva de la fe, donde el pasado dialoga con el presente y cada reliquia respira eternidad.
Billete de entrada:
|
5.40 USD
|
por persona
|
|
|