En lo alto de las montañas del Aragats, donde el aire es puro y las estrellas parecen al alcance de la mano, se alza el Observatorio Astrofísico de Byurakan. Fundado en 1946 por el gran Viktor Hambardzumyan, pronto se convirtió en un faro de la ciencia, iluminando el camino hacia los misterios del Universo. Aquí nacieron descubrimientos que transformaron para siempre la comprensión humana de las estrellas y las galaxias, y aún hoy sus cúpulas siguen dirigidas hacia el infinito. En el silencio nocturno de las montañas, el telescopio de 2.6 metros abre su ojo para atrapar la luz de mundos lejanos, enviada hace millones de años.
Los visitantes disfrutan de conferencias llenas de maravilla, proyecciones en el planetario móvil y noches inolvidables bajo el cielo estrellado. Cada instante aquí es un paso hacia la eternidad, cada estrella una respuesta a la pregunta eterna del ser humano. El observatorio une lo terrenal con lo celestial, convirtiendo las cumbres del Aragats en un puente hacia el cosmos. Sentado a sus pies y mirando hacia lo alto, uno siente que la eternidad misma se despliega ante sus ojos. El Observatorio de Byurakan es un templo de estrellas y conocimiento, un faro entre las montañas que guía hacia lo desconocido.
👉 Hay que realizar las reservas para todos los tipos de actividades de antemano.
Billete de entrada:
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9.45 USD
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por persona
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