En la tranquilidad del pueblo de Aghtsk, en la región de Aragatsotn, se esconde un santuario único – el mausoleo de los antiguos reyes de Armenia. Bajo bóvedas parcialmente hundidas reposan los miembros de la dinastía Arsácida, gobernantes que vivieron en el límite de dos mundos: el pagano y el cristiano. Entre estos muros de piedra el tiempo parece haberse detenido, conservando el aliento de la época en que Armenia atravesaba sus mayores transformaciones.
Destaca especialmente el bajorrelieve que adorna las paredes de la tumba: el profeta Daniel en la fosa de los leones – símbolo de pruebas, fe y fuerza espiritual, que une la tradición precristiana con la cristiana. Estas imágenes reflejan el momento de transición, cuando los antiguos dioses se desvanecían y la nueva luz del cristianismo comenzaba a iluminar el camino del pueblo armenio.
Más tarde se levantó una iglesia junto al mausoleo, que lamentablemente no sobrevivió al paso del tiempo. Pero incluso su ausencia no privó a Aghtsk de grandeza: el lugar sigue impregnado de silencio profundo y reverencia mística.
Hoy el mausoleo real de los Arsácidas permanece como un raro testimonio de la antigua historia de Armenia – un sitio donde la piedra guarda la memoria de los reyes, de la fe y de la transición del alma del pueblo del paganismo al cristianismo.
Billete de entrada:
|
Gratis
|
|
|
|