En la severa y majestuosa región de Syunik, a una altitud de 3000-3300 metros, se alza el monte Ukhtasar – uno de los rincones más enigmáticos de Armenia. A sus pies se extiende el lago cristalino Ukhtalich, cuyo espejo tranquilo parece reflejar el aliento de los siglos. Aquí se conservan miles de petroglifos, testimonios únicos de la cultura prehistórica de la meseta armenia. En las piedras están grabadas escenas de caza, rituales, visiones cosmogónicas, así como la flora y fauna conocidas por el hombre antiguo.
Sorprende la precisión con la que los artistas de la Edad de Piedra reproducían las proporciones y la gracia de los movimientos, como si las rocas mismas cobraran vida bajo sus manos. Las incisiones, de 2-6 mm de profundidad y 2-21 mm de ancho, muestran una técnica admirable, creando la sensación de un arte gráfico lleno de vida. Por su estilo y técnica, estos petroglifos datan de los milenios V-II a.C., transformando Ukhtasar en un verdadero museo al aire libre.
Cada paso aquí es un contacto con un antiguo misterio, cada piedra una página de un gran libro escrito por manos ancestrales. Ukhtasar sigue siendo un lugar donde la naturaleza y la historia se funden, recordando las raíces de la humanidad y la eternidad de la creatividad.
Solo se puede llegar a la montaña en vehículo 4x4.
Billete de entrada:
|
Gratis
|
|
|
|